lunes, marzo 19, 2007

Sino

Se lo jugó todo a una carta y sabía que no era un buen jugador. La mesa le miró con aire entre divertido y lúgubre, casi riéndose del absurdo órdago que acababa de ser lanzado. Él, los miró desafiante, y durante segundos que parecieron horas, esperó la respuesta de ella.

Ella entornó los párpados mirando su carta, no parecía preocupada, siempre igual de hermosa, con sus ojos siempre brillantes. Le miró a los ojos y sonrió. Él no sabía qué pensar, ella debía aceptar su órdago para vencer, y realmente, por un instante, parecía querer hacerlo. Pero no lo hizo.

Se lo jugó todo a una carta... y volvió perder. Era un mal jugador.

Está sonando: Skunk DF - Musa

2 comentarios:

fermentito dijo...

Quién no arriesga, no gana. Esperemos que la fortuna esté de tu lado la próxima vez.

Por lo menos, nunca podrán decir que no lo intenteste, aunque ya sabes, a veces hay que perder para poder ganar ;)

Anónimo dijo...

En otros puertos
he atracado mi velero
y en otros cuartos
he colgado mi sombrero,
y una mañana
comprendí que a veces gana
el que pierde a una mujer...

...¿bailas?